Nos pasamos el día navegando de aquí para allá, agitando el ventilador del business de datos, marketing, remarketing y seguimiento de personas, cuyos datos  son finalmente monopolizados por unas pocas multinacionales. Casi tan pocas como dedos de las dos manos. Este es un hecho que todo el mundo sabe.  Lo que realmente pocos saben es que a partir de entonces, sobretodo si viajas en Chrome o Edge y usas Google o Bing como buscador, te verás atrapado en un laberinto de espejos, que animarán tu mundo de manera ficticia, haciendolo cada vez más pequeño y mostrandote solamente aquella parte que les interesa a ellos, por motivos económicos, también dirigirán tu navegación completamente. Te pasarás el día cerrando popups y tragando galletas, ese será tu único timón.

Al principio yo pensaba, … “Bueno…, y a mi qué más me da…??” resulta que, visto lo visto, sí que me dá, y mucho. Estamos siendo vigilados. Organizaciones privadas y patrocinadas por papá y mamá están monitoreando, registrando nuestras actividades en línea, devolviendonos al 1984 orwelliano.

Existe un amplio, amplísimo, vasto mundo allá afuera, en internet, además de los libros impresos, donde puedes aprender y desarrollarte, ver lo qué está pasando realmente, etc, aunque desde luego nada comparable con el mundo real, el de afuera de internet, sin móbiles ni pantallas, que es mucho más enriquecedor y rico.

En ese “mundo” de la red interconectada existe la posibilidad real de evitar usar las herramientas de las grandes firmas, como Google, Microsoft; Amazon, …, que hacen negocio con nuestros datos. Efectivamente, podemos empezar a usar aquellas que prometen más privacidad y/o encriptación completa. En todo caso, tanto si te atreves a cruzar el Rubicón como no, es bueno que indagues un poco sobre qué información recogen las webs sobre nosotros, quien se lleva nuestros datos: por ello, te dejo unos enlaces útiles para saber un poco más.

Ah! Claro que da pereza cambiar de sistema cada dos por tres, sobretodo cuando uno no es muy hábil, pero ten en cuenta que es muy positivo estimular el cerebro, cambiar de rutina, sobretodo en los tiempos que corren y con lo que hay detrás. Al fin y al cabo, internet es cambiante, !palapra de programadora! te recomiendo que vayas modificando tus hábitos, como si fuera un juego. Mejorarás tu concepto de superioridad ante el diabólico chisme que tienes delante y de paso tu privacidad.

Adblock
Adblock hace un test de cuantos tipos de Ads o anuncios de terceros bloquea tu navegador.
https://d3ward.github.io/toolz/adblock.html

Blacklight
Blacklight es un inspector de privacidad de sitios web en tiempo real. Ingresas la dirección de cualquier sitio web y Blacklight lo escaneará y revelará las tecnologías específicas de seguimiento de usuarios en el sitio.
https://themarkup.org/series/blacklight

Tosdr
tosdr.org. Su lema es: [“He leído y acepto los Términos” es la mentira más grande de la Red. Nosotros lo arreglamos.] Es un jóven proyecto empezado en junio 2012 para reparar “la mayor mentira en la Red”: casi nadie lee en realidad los términos y condiciones de uso que aceptamos todo el rato. Aquí puedes ver que clase asigna a los más famosos. Spoiler: Duckduckgo es clase A.
https://tosdr.org/es/frontpage

Finalmente, Privacy Tools, un listado de algunas opciones a los programas habituales y las herramientas de privacidad, Alternativas de software y cifrado. Establecido en 2015 tras las revelaciones de Edward Snowden, es la guía más popular para Privacy Tools. Puedes ver si el programa es OpenSource, de código libre o no, y otros detalles
https://www.privacytools.io/